Agosto 31, 2011
Escrito por J. del Olmo
Algunos de esos momentos…
Algunos de esos momentos que me hacen sonreír tan sólo unos instantes después de hacer “clic”, a veces incluso antes de hacerlo. Porque en estos momentos suelen coincidir muchos aspectos favorables, una buena luz, una cara fotogénica, un fondo adecuado, una situación curiosa, un buen contraste de colores, la cámara preparada… Y cuando todo eso se da, es muy probable que me vaya de allí con una de esas fotos que me hacen sonreír.
Ya te he enseñado en este blog muchos de esos momentos, aunque para serte sincero, cuanto más practico, cuanto más creo que he aprendido, más difícil me resulta conseguir fotos que me hagan sonreír… En cualquier caso, por algún motivo estas fotos se fueron quedando en el fondo de mi mochila, unas por olvido, otras por que las tomé en algún lugar sobre el que no escribí post, otras porque había que elegir, otras reservadas deliberadamente para este último post, lo cierto es que yo no quería dejar de mostrártelas.
Y así, casi sin darme cuenta y con estas últimas fotos, termina la segunda etapa de este blog dedicado a contar esas pequeñas o grandes historias que me suceden mientras continúo caminando por el mundo.
Tres meses de viaje, justo la mitad que el año pasado pero me atrevería a decir que el doble de duro y difícil. Incluir China e India en un mismo viaje quizás fue una decisión que debería haber meditado más detenidamente, aunque lejos de arrepentirme, ya recuerdo con cariño muchos de los momentos estelares de este viaje, tanto los malos, de los que siempre aprendo mucho, como los buenos, que son los que más recordaré con el paso del tiempo. Por no hablar de los grandes descubrimientos que he hecho, como por ejemplo quedarme admirado de lo bien que hablan chino los chinos…
Me despido de ti por el momento, dejándote estas fotos con el deseo de que a ti también te hagan sonreír, o quizás no te hacen sonreír en absoluto pero si consiguen hacerte imaginar o emocionarte o ilusionarte o a lo mejor no consiguen absolutamente nada, eso quizás nunca llegue a saberlo, o a lo mejor si… siempre y cuando una vez que termines de leer este post, dejes un comentario y me des tus impresiones. Y es que aunque sea un poco tarde para decírtelo, cada vez que dejas un comentario en uno de estos posts, también tu eres capaz de hacerme sonreír… Gracias por todas las veces que lo hiciste.








































































































































































































































































































